Felicidad acobardada
Con ella no me acostumbro. Sigo temblando cuando la veo, me sigo poniendo nervioso, sigo sin ser natural, sin ser espontáneo, sin ser yo. Ayer me paró por la calle. Ella iba con su hija María y vino sonriente a darme un par de besos. Te veo muy bien, estás muy guapa. De reojo miraba para la niña a ver si se va a chivar a su padre, un imbécil de metro noventa y ciento y pico kilos en canal, un tontolaba que fuma puros y tiene coleta. ¿Qué pudo ver Pili, mi Pili, en ese individuo? Acabo de salir de la consulta de un médico, hace un mes que me descubrieron lupus. El lupus es una enfermedad autoinmune, es decir, el cuerpo no reconoce algunas proteínas propias y las ataca. Dependiendo del órgano atacado será más o menos grave. Bueno, es un poco más complicado pero eso fue lo que se me quedó de la carrera y tampoco es cuestión de que vaya en busca de los apuntes para repasar. El asunto es que a mí se me había quedado la idea de que se trataba con corticos y yo no quería ver a mi Pili atiborrada de córticos con su dulce finura, frágil, vidriosa, casi transparente, convertida en un bocoy, sé que la belleza está en el interior, pero hay que reconocer que eso sólo lo decimos los feos.
Pili y yo nos enamoramos a la vez, y fue la primera vez que nos vimos. También hay que decir que la única vez en mi vida que alguien sintió un flechazo por mí, las demás ocasiones me las tuve que trabajar mucho y yo sólo tengo graciosa mi primera media hora, después ya resulto muy repetitivo, muy pesado y todas escapan por piernas (otra desventaja de la fealdad, que hay que hablar mucho) y por eso yo no soy mucho de culos, porque es lo último que veo cuando una chica me planta, prefiero las tetas que siempre me miran a la cara.
Pero a lo que iba, que como siempre me pierdo, Pili y yo nos sentamos el primer día de clase en la carrera el uno pegado al otro y después de decir las típicas tonterías por mi parte (porque desde el segundo cero ya me puso nervioso el puto cupido), esa noche coincidimos en un pub y hablamos con una sonrisa en la cara. Después la cosa fue a más y acabamos antes de empezar porque dentro de nosotros dos había más personas y preferimos guardar la perfección de nuestro amor antes de que terminara como todos, o como diría W. Allen, algunos parejas terminan bien y otros duran toda la vida.
Cuando hablo con Pili no hablo con ella, es como si se me juntasen todas y cada una de las ganas que tengo acumuladas para ella y se convierte en un ser divino, en un ser perfecto. Ayer sucedió otra vez, ella hablaba y hablaba del puto lupus y a la vez apoyaba su mano en mi brazo (guardaré esa camisa sin lavar con las cinco o seis que también tocó ella y que llevan en una caja más de diez años), ella se reía con los ojos como hizo siempre y después, en la despedida, lloró sin lágrimas ni tristeza para decirme en silencio que ha sido una pena que no nos atreviéramos en su momento a ser valientes, y si no me lo dijo sé que repasó aquella frase que me soltó en el portal de su casa el último día que nos besamos: hemos dejado pasar la única oportunidad en la vida que tuvimos los dos para intentar ser felices.
Después cerré los ojos, para no verle el culo





yeidylayei dijo
ahhhhhhhhhhh como circunstaunflastica va hoy desabor de canelita amargo, umh yo kisiera ser una pili para alguien...
dejamos pasar la unica oportunidad en la vida los dos para intentar ser felices,o durar toda la vida.
besos buen viernes
16 Abril 2010 | 03:49 PM