Hay que cuidarse
A las personas sólo se les conoce de verdad cuando se les pone en situaciones límite, cuando se pierde la educación y las defensas sociales, y la rabia y la colera se se apoderan de cada uno de los poros de tu ser. Ahí se saca lo mejor y lo peor de cada uno (normalmente lo peor), ahí no hay trampa ni cartón, no hay máscara protectora, no hay mentiras que valgan. En situaciones límite cada uno de nosotros somos realmente nosotros, aunque una vez en frío apenas nos conozcamos.
Hoy me caí del naranjo cuando intentaba coger las últimas naranjas. Me caí de culo y me dejé un moratón en la nalga derecha. Ahora parezco House cuando ando, pero no gano en atractivo como él, cada uno tiene sus limitaciones, además tengo que ir a cortar el pelo ( me lo dijo mi madre), afeitarme ( me lo dijo mi abuela), dormir un poco más (llevo días de 4 horas que me dejan unas ojeras que casi las piso) y sobre todo debo respirar mejor. Hoy vi a Camilo y me acordé de sus insultos. Hablamos del tiempo. Ando raro. Cuando ando raro respiro mal, es como si tuviese algo en el pecho que me ahoga y que me impide comportarme normal. El gimnasio está cerrado por huelga, no puedo jugar a squash (que no es padel, joder, que es squash) y ahí es donde echo toda la adrenalina mala hostia, ahí es donde quito el peso del pecho, ahí es donde salgo destrozado (siempre pierdo) pero respirando tranquilamente.
Creo que suelo pensar más que actúo y aunque no me doy acostumbrando a ciertas cosas acabo dejando que el tiempo venza mis impulsos más primarios. No soy rencoroso pero hay cosas que no olvido, no puedo hacerlo, no controlo mis pensamientos, no tengo culpa de pensar así. A veces sumo situaciones y uno premisas falsas que dan conclusiones erróneas, es cierto. Camilo me insultó en una situación límite, dijo todo lo que pensaba de mí. No me importó, yo ya lo sabía, sólo lo quería corroborar. No soy mejor que nadie, ni digo que nadie me comprende. Suelo llevar las discusiones a puntos desesperantes, la gente me critica, le salen los ojos de las órbitas y me insultan. No soy rencoroso pero después no logro borrar su imagen de mi mente. Hay quien cree en las primeras impresiones, en los pálpitos, en las intuiciones. A Camilo le sonreí y le dije que me había caído del naranjo cuando intentaba coger las últimas naranjas. Hay que cuidarse. Es cierto, sonreí, hay que cuidarse...



lasrecetasdeteresa dijo
Hola Nacho bueno como veras no me pierdo ni una, ya se que no te pueden pasar tantas cosas ¿o si? bueno si es así cuídate y tu sigue escribiendo. que yo te seguiré, jejej.Un saludo
3 Febrero 2010 | 08:26 PM